1. MITO
Las fajas incomodan y causan molestias.
REALIDAD
Nuestras fajas están hechas con materiales suaves, ligeros que se adaptan perfectamente a tu cuerpo cumpliendo con su función principal de controlar o reducir y te ofrecen un beneficio adicional: La comodidad.
2. MITO
Las fajas están hechas sólo para mujeres de contextura gruesa.
REALIDAD
Las
fajas
de hoy están diseñadas para todos los tipos de mujeres, desde un cuerpo voluminoso hasta uno delgado. Depende de la necesidad específica de quien la usa: control, reducción, corregir la postura, levantar la cola o para después de una cirugía o parto.
3. MITO
Las fajas se marcan en la ropa, se notan, se enrollan.
REALIDAD
Con nuevas tecnologías como la termofusión y el ultrasonido, las prendas tienen menos cortes y costuras, los elásticos convencionales son reemplazados por bandas elásticas que se adhieren a la piel evitando que la faja se marque, te talle o se note en tu ropa.